El amor es una magia una simple fantasía es como un sueño y al fin lo encontré es como una luz que se eleva por el alma y recorre como el agua hasta que llega al corazón.
Buen día a todos.
Wera Valero =)
Entre los mitos del sexo se encuentra el que sostiene que los placeres tienen que ver, sobre todo, con la gente joven. Pero en materia de amor y sexo existe un abanico interminable de posibilidades y las afirmaciones suelen temblar ante cada caricia. Así pues, los que creen que a la mediana y avanzada edad se debe estar pensando más en otra cosa, pues la cama no pega con barrigas prominentes y senos caídos, con seguridad se van a llevar una gran sorpresa.
Sexo a los 25: Apuro adolescente
Entre los 25 a 35 años muchos hombres y mujeres no asumen su vida e historia, algunos quieren seguir viviendo en la casa de sus padres, y la impaciencia es el elemento común. Aunque se cree estar en la cima del erotismo y la seducción, con el resultado vienen las frustraciones, y frases que se quedan en el silencio. ¡No alcancé a llegar!, ¿eso era todo?, ¿vamos por la revancha?. Te suena familias es parte de la maduración pero sigue leyendo que cada ves se pone mejor. Sexo a los 35: Sólo para expertas Muchos estudios coinciden en afirmar que la mujer alcanza su clímax de goce sexual, después de los 30 años. Ya conoce bien su cuerpo, reacciones, gustos y plenitudes. Es una especie de experta que sabe lo que quiere, cómo, de qué forma y cuándo lo quiere. Otro factor bien importante es que se produce un cambio en el balance hormonal femenino que se traduce en un interés marcado por la vida sexual. Para muchos hombres, esta nueva actuación femenina resulta agradable y les imprime un renovado entusiasmo. Si es cuando uno ya se conoce y comienza la diversión pero eso no es todo, es apenas el principio de lo que vendrá. Para ellos, quienes también van ganando en edad, el sexo, entonces, deja de ser una meta o un tejido de aventuras disímiles donde lo que importa es el rendimiento. Sexo a los 45: Relájate y disfruta Una vez se dejan atrás las tensiones y la atención directa a los hijos, la época en que, entre el trabajo y la casa, no hay tiempo ni de mirarse en un espejo y que al sexo se iba casi de rutina. De nuevo, cuenta con mayor espacio para sus intereses personales y para el descanso y, por tanto, se puede producir un reencuentro erótico, sin premuras, donde la pareja se dispone a coparticipar, en una transferencia recíproca de goces, emociones y ternuras. Tengas la edad que tengas si tienes un pareja estable y una vida sexual activa, y quieres que ésta mejore, comienza por comunicarte con tu pareja abiertamente y con el corazón en la mano marcando límites de lo que te gusta y cómo te gusta y escúchalo también a él y disfruta de una sana vida sexual en cualquier etapa de la vida. Bárbara!
La pasión y los recelos son incompatibles en materia amorosa. Si tienes dudas sobre tu cuerpo o tu capacidad de amar y disfrutar o te cuesta desinhibirte y entregarte ante la otra persona, necesitas mejorar tu autoestima sexual. Claves para superar los principales miedos femeninos.
“Cuando estoy sin ropa me siento muy insegura”. “Me preocupa que sólo me utilicen para obtener placer”. “Me falta habilidad en la cama”. “No tengo ganas de hacer el amor”.
Son algunos de los temores femeninos más habituales, que consiguen “ponerle un candado al deseo” y conducir a la insatisfacción. No nacen en las células, sino en el cerebro: el órgano más erótico de todos, pero también el que más puede sabotear el erotismo, si está repleto de prejuicios y miedos.
A menos que los problemas se repitan, imposibiliten las relaciones o produzcan un malestar sostenido –casos en lo que conviene buscar ayuda profesional- la mayor parte de los temores que “atan, reducen o paralizan” la respuesta sexual de la mujer, pueden superarse con un sencillo cambio de actitud:
Estas son algunas de las cosas que te conviene conocer y las medidas que debes tomar si quieres mejorar tu vida sexual y dejar de tener miedo a…
· No sentir deseo
¿No encuentras nada atractivo en el sexo, nunca tiene ganas, tampoco tienes fantasías sexuales? ¿temes que esta situación se vuelva crónica en tu vida y ello te hunde aún más? Puede ocurrir que tu deseo esté inhibido, debido al estrés, la ansiedad, la depresión, alguna experiencia traumática o una visión demasiado idealizada del amor y la sexualidad. Para recuperar las ganas de hacer el amor, varía la forma de relacionarte sexualmente y procura evitar la rutina, uno de los mayores saboteadores del deseo.
· No ser atractiva
La atracción erótica que se ejerce sobre los demás, no obedece sólo a las cualidades físicas: también depende de la actitud, de la forma de moverse y vestirse, de la seguridad de la persona en si misma. Si te gustas a ti misma, los demás también gustarán de ti. Practicar una actividad física regular, que modela el cuerpo y levanta el ánimo, y lucir una ropa adecuada, que resalte tus “puntos fuertes” y te haga sentir a gusto, son dos ingredientes claves para potenciar el atractivo y la sensualidad.
· Mostrarte insegura en la cama
Si exploras, conoces y aceptas tu propio cuerpo, con sus virtudes y defectos, conseguirás disfrutar mucho más cuando estés con tu pareja. Deja libre tus fantasías cuando estés a solas, y prueba a compartirlas con él, cuando estén juntos. ¡Seguro que sorprenderá y gustará!
· Mostrarte desnuda
Procura aceptarte tal cual eres. Si tu pareja te da a entender que no desea tu cuerpo, critica alguno de sus aspectos o te hace sentir incómoda, el problema es suyo. Quizá te convenga dejar de lado a ese hombre, que no te valora. ¡Ya encontrarás otro que te haga sentir como una diosa!
· A que te utilicen como un objeto sexual
Reflexiona sobre lo que buscas en la otra persona, y no ofrezcas “sexo a cambio de amor”. Si “te entregas para que te quiera”, asume que estás recurriendo al sexo como recurso para obtener algo a cambio, el amor, y se trata de un juego en el que puedes perder.
· A ser una amante inexperta
Incorpora el sexo a tu vida como una actividad normal en vez de excepcional. Hazte consciente de la diferencia entre “hacer cosas” y “sentir cosas”: cuando sientes en lugar de hacer, te conviertes de forma natural y espontánea en la mejor de las amantes.
Barbara
Muchos hemos escuchado que el comer chocolate produce un gran placer, de hecho es un alimento afrodisíaco y en algunas ocasiones hemos escuchado decir que no necesitas tener relaciones sexuales para tener una vida llena de placer, basta con un rico chocolate duro para ser feliz.
Inclusive científicos han comprobado que el chocolate en boca de la persona duplica los latidos cardíacos, especialmente en las mujeres.
Todos sabemos que este dulce es objeto de deseo y muchas veces de obsesión por parte de muchas personas e inclusive científicos británicos han descubierto que es uno de los estimulantes sexuales más efectivos que puedan existir.
El placer que ofrece el chocolate es al ámbito del paladar, aunque bueno la verdad también es adictivo ya que hay personas que necesitan su dosis de chocolate diaria pero regresamos a lo mismo es porque es un dulce completamente placentero.
Pero hay mejores noticias acerca del tema ya que tiene grandes cualidades y propiedades para el organismo, en algunas mujeres previene enfermedades cardiovasculares, protege el sistema inmunológico, evita el colesterol malo en el organismo y hay quienes dicen que ayuda a prevenir el cáncer.
Pero aquí hay una vieja leyenda que dice: Para los aztecas el XOCOATL alegraba el alma.
¿Será acaso porque el chocolate tiene propiedades afrodisíacas?
Haz la prueba, come un chocolate completamente relajada y sin prisa disfruta su sabor y platícanos cual fue tu experiencia!!
Wera Valero =)